El Hipérico o Hierba de San Juan (Hypericum perforatum) es una planta que se puede encontrar de manera silvestre en muchas partes del mundo, generalmente en zonas soleadas y terrenos más secos, sin embargo también se da bien en zonas más sombrías y húmedas. Acá en el sur de Chile, donde vivo, el terreno es bastante húmedo, y aún así está lleno de hipérico por todos lados. Es en esta época, fines de primavera y en verano en que abren sus hermosas flores amarillas en forma de estrellas.
El mejor momento para recolectar sus flores es cuando los capullos empiezan a abrirse. Puedes apretarlos y observar cómo emana un líquido color rojo oscuro o burdeo. No debemos recolectar en días de lluvia o demasiado temprano cuando está el rocío de la madrugada, ya que las flores deben estar completamente secas al tacto para evitar agregar humedad extra (ya sea que las vayamos a deshidratar o a usar en oleatos y tinturas madres). Normalmente se recomienda usar las flores o hierbas secas para hacer oleatos (macerar en aceite) evitando así agregar agua al aceite, ya que puede enranciarse más fácilmente. Sin embargo, en el caso del Hipérico, su principal compuesto activo, la hipericina, se encuentra mayormente activa cuando está la flor fresca. Por lo tanto es recomendable dejar "marchitar" las flores apenas unas horas para eliminar una parte de la humedad y luego utilizarlas para preparar el aceite.

Propiedades medicinales del Hipérico
Sus principales principios activos son la hipericina y la pseudohipericina, que tienen efectos antidepresivos (Minsal, 2010), ya que la hipericina aumenta el metabolismo de la serotonina y de la melatonina. Además contiene hiperforina, componente que favorece la estabilidad emocional, ralentizando la asimilación de neurotransmisores como la dopamina, serotonina y noradrenalina (Gladstar, 2012). El Hipérico también tiene propiedades antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias.
Se recomienda para tratar estados depresivos, ansiedad, nerviosismo, dermatitis, traumatismos de la piel (contusiones, torceduras, quemaduras leves y otras lesiones). Alivia no solo el dolor sino que acelera la recuperación al favorecer la recuperación de los tejidos.
Se puede usar en forma de aceite o pomadas de manera externa y en tintura madre o infusiones internamente. En medicina popular la infusión se emplea para fortalecer los nervios en casos de agotamiento y depresión, también como paliativo en el síndrome premenstrual y la menopausia, y antiinflamatorio en afecciones estomacales (gastritis); externamente se usa para lavar heridas y úlceras (Minsal, 2010).
Contraindicaciones: no administrar a mujeres embarazadas y en período de lactancia, así como tampoco a menores de 12 años de edad. Puede provocar fotosensibilidad (sensibilidad a la luz) en algunas personas, por lo que se recomienda evitar la exposición a la luz solar intensa, sin protección y por un período largo de tiempo, especialmente si la persona es de piel muy clara y sensible (Minsal, 2010).
Si estás tomando antidepresivos es importante siempre consultar al profesional que te está tratando antes de reemplazar o complementar el tratamiento con Hipérico.

¿Cómo preparar el aceite medicinal de Hipérico?
Acá abajo tienes el paso a paso para hacer el Aceite Medicinal de Hipérico. A mi me gusta hacerlo como infusión solar (dejando macerar las flores en el aceite en una ventana soleada durante dos semanas), sin embargo, si quieres obtener el aceite resultante en menos tiempo puedes hacerlo a baño María.
También podrías dejarlo macerar en un lugar cálido y oscuro, aunque según lo que he aprendido no es necesario que esté oscuro. Ancestralmente se ha hecho macerando al sol, algo ocurre con las flores que se mantienen de cierta manera protegidas al estar en contacto con el aceite, diferente a cuando están las hierbas o flores directamente al sol.
Aceite Medicinal de Hipérico/Hierba de San Juan
Ingredientes y materiales:
- Flores y hojas de Hipérico (Hypericum perforatum)
- Aceite de oliva de buena calidad (Virgen Extra prensado en frío)
- Frasco de vidrio transparente
- Frasco o botella de vidrio color ámbar con o sin gotario (para guardar el aceite)
- Colador y gasa
- Embudo (opcional)
- Etiqueta
Preparación:
Llenar el frasco hasta 3/4 de su capacidad con flores y hojas de Hipérico. Luego rellenar con aceite de oliva, cubriendo completamente el material vegetal (cubriendo unos 3 a 5 cm sobre este). Pon el frasco en un lugar cálido donde le llegue el sol algunas horas, como una ventana, durante dos a tres semanas. El aceite debe quedar de un color rojo intenso. Una vez listo cuélalo, filtrando con la gasa para eliminar cualquier residuo, y embotéllalo en un frasco o gotario color ambar. Etiquétalo con el nombre ("Aceite de Hipérico) y la fecha; también puedes agregar sus propiedades y beneficios. Guárdalo en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa del sol.
Duranción: normalmente los aceites suelen durar de seis meses a un año en la despensa. Si al abrirlo huele rancio debes descartarlo.
Formas de uso: aplica directamente sobre la piel para tratar quemaduras leves (como las quemaduras por el sol), irritaciones, contusiones, cortes o cualquier otra lesión de la piel. También puedes usarlo como aceite para masajes corporales terapéuticos para aliviar dolores musculares, lumbares, reumatismo, artritis, contracturas, etc. calmando, relajando y reparando. Es útil también para las várices, ya que favorece la circulación de la sangre.
Si quieres ver un video con el proceso y el paso a paso el año pasado compartí uno en Instagram, puedes verlo aquí.
Con cariño,
Sofía

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Bibliografía
Minsal (2010). Medicamentos Herbarios Tradicionales.
Gladstar, Rosemary (2012). Guía para principantes de Plantas Medicinales. Gaia Ediciones.
Hoffmann, Adriana (2020). Plantas Medicinales de Uso Común en Chile. Fundación Claudio Gay.